Mi barrio es muy cutre eso es así. Pero nadie, ni siquiera yo, se hubiera imaginado lo que me encontre el otro día en plena estación de Empalme (una de las estaciones mas cutres de toda la red de Metro). Un estremecedor documento que me hizo replantearme en qué clase de barrio vivía. De hecho, ante la incredulidad que me provocó, busqué por Internet a ver si lo que estaba viendo era cierto o era todo un producto de mi imaginación.
Una vez realizada mi investigación se confirmaron mis sospechas. Amena no ha vuelto, mi barrio es tan cutre que se guardan folletos desde 2005. Gracias Aluche, eres mi fuente de inspiración, seguro que si me fijo me encuentro a alguna maruja con una bolsa del Simago o del Pryca con tal de no pagar 5 céntimos en el Carrefour.
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lunes, 13 de febrero de 2012
jueves, 6 de octubre de 2011
Sonríe que ya llego!
Hace ya un tiempo, se me ocurrió una idea para una entrada, pero no estaba seguro que fuera a funcionar. Ha pasado más de un mes, y cada día estoy más convencido de que es un hecho universal, de que todo el mundo lo hace, y es casi imposible evitarlo.
Suele producirse, sobre todo, en las entradas de metro, que es un lugar clave donde la gente suele quedar. Dos personas enfrentadas, una espera, otra está llegando y algo inevitable: ¡que ambos se rían cuando se ven llegar desde lejos! No le encuentro ninguna explicación, no tiene ningún sentido. Lo único que se me viene a la cabeza ahora mismo es que nos hace gracia conocer a esa persona entre un montón de gente que no conoces. Por ejemplo: "Joe que gordo está ese tío, el caso es que su cara me suena, anda coño si es Luisk" y mientras tú, que estás esperando en la puerta de Metro (como siempre) más de 10 minutos (como casi siempre) vas pensando "Uff, estos pantalones han encogido, anda mira, por ahí llega el primero que se va a comer mi bronca por llegar tarde" (dentro de poco tendréis una entrada llamada "Tardones Patológicos" en el blog, trataré este tema con más profundidad)
Pero no sólo nos limitamos a esto, si no que empezamos a hablar a esa persona cuando todavía esta lejos, a gritos, a lo español, como si dentro de 30 segundos no fuéramos a estar al lado. Frases como (lo pongo en mayúsculas representando las voces que metemos):
Lo único que conseguimos con esto, es que la gente que circula por alrededor se gire pensando que nos estamos dirigiendo a ellos y nos miren mal (no lo entiendo, seguro que dentro de poco lo hará alguno de ellos).
Si ya es ridícula de por sí la situación imagínate vista por terceras personas. Yo como estoy plantado en la puerta del Metro de 7:40 a 10:00 de la mañana veo un montón de situaciones por el estilo (por cierto, no soy un mendigo), siempre pienso lo mismo: ¿de qué se reirán estos gilipollas?, me giro y veo a otra persona clavada en el sitio con la misma expresión de intentar evitar una risa inevitable.
Que simples somos los humanos, por lo menos los humanos españoles.
Suele producirse, sobre todo, en las entradas de metro, que es un lugar clave donde la gente suele quedar. Dos personas enfrentadas, una espera, otra está llegando y algo inevitable: ¡que ambos se rían cuando se ven llegar desde lejos! No le encuentro ninguna explicación, no tiene ningún sentido. Lo único que se me viene a la cabeza ahora mismo es que nos hace gracia conocer a esa persona entre un montón de gente que no conoces. Por ejemplo: "Joe que gordo está ese tío, el caso es que su cara me suena, anda coño si es Luisk" y mientras tú, que estás esperando en la puerta de Metro (como siempre) más de 10 minutos (como casi siempre) vas pensando "Uff, estos pantalones han encogido, anda mira, por ahí llega el primero que se va a comer mi bronca por llegar tarde" (dentro de poco tendréis una entrada llamada "Tardones Patológicos" en el blog, trataré este tema con más profundidad)
Pero no sólo nos limitamos a esto, si no que empezamos a hablar a esa persona cuando todavía esta lejos, a gritos, a lo español, como si dentro de 30 segundos no fuéramos a estar al lado. Frases como (lo pongo en mayúsculas representando las voces que metemos):
"PERDOOOON, LLEVAAAAS MUCHOOO ESPERANDOOOO??"
Lo único que conseguimos con esto, es que la gente que circula por alrededor se gire pensando que nos estamos dirigiendo a ellos y nos miren mal (no lo entiendo, seguro que dentro de poco lo hará alguno de ellos).
Si ya es ridícula de por sí la situación imagínate vista por terceras personas. Yo como estoy plantado en la puerta del Metro de 7:40 a 10:00 de la mañana veo un montón de situaciones por el estilo (por cierto, no soy un mendigo), siempre pienso lo mismo: ¿de qué se reirán estos gilipollas?, me giro y veo a otra persona clavada en el sitio con la misma expresión de intentar evitar una risa inevitable.
Que simples somos los humanos, por lo menos los humanos españoles.
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